El laureado actor, dramaturgo y director teatral pasa revista a la situación de las artes escénicas, en el actual contexto nacional
JAVIER VIDAL: “EL TEATRO VIBRA CON LA SOCIEDAD”
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Sofia Torres

El teatro es el alma de un país y es, a su vez, el gran espejo donde se ve reflejado, a través de actores. Es una identidad cultural, es un idioma, es la identidad de un lenguaje. Esas son las definiciones que precisa Javier Vidal con una enérgica entonación que lo delata como un apasionado de las tablas.

“El teatro es gente”, espeta el dramaturgo y director, y así arroja otra concepción, evocando, como él mismo lo dice, palabras de Shakespeare. Asegura que esa manifestación artística vibra con la sociedad, porque se tiene que conectar con el público: “la única manera de que haya una verdadera convocatoria es que tanto unos como otros tengan una conexión, si no hay conexión, incluso a través del rechazo, no hay teatro”.

Si una sociedad está en decadencia - dice Vidal- lo más seguro es que el teatro lo refleje sobre la escena, ya sea a nivel de comedia, drama, pero ahí estará esa revelación.

REFLEXIÓN Y CONFRONTACIÓN

Consultado sobre las contribuciones del arte escénico a una nación, el también actor, asegura que el teatro no puede cambiar a un gobierno, pero sí a una persona, que puede experimentar transformaciones después de una obra. “Hay un aporte sobre el individuo, sobre el ser, es existencialista”.

Y en este orden de ideas, comenta que el público caraqueño, “el de la gran metrópolis de Venezuela”, ha asumido una posición un tanto conservadora, porque no quiere salir y cuando lo hace opta por opciones “un poco esnobistas”, sin espacio para la reflexión, para la confrontación, como un bodegón o un restaurante. Asegura que ello aguarda “una cuestión laxa” que se evidencia en afirmaciones como “estoy viviendo momentos muy críticos y no quiero confrontarme o verme reflejado en el teatro”, y por eso- explica- a veces triunfa una comedia ligera, - “no la critico, está ahí”-, que recrea una buena digestión, y llama teatro digestivo.

“Hay un teatro que puede remover, agredir, molestar a un público. Me pasó con la pieza Madres, donde planteaba, con algunos toques de humor, una familia muy especial con un integrante transexual. Había personas que la aplaudían y a otras les molestaba, más conservadoras ante las nuevas realidades de orientación sexual”.



FUERZA DE CUADROS

En el marco de esta caracterización, Vidal sostiene que el teatro, una manifestación cultural que se ha mantenido tal cual 35 siglos atrás, cuando comenzó en la Grecia antigua, tiene una “gran fuerza de cuadros”.

Cuando se refiere a “fuerza de cuadros"- un término que define como sociológico- quiere decir que es selectivo, mas no clasista, y hace una salvedad: “he hecho teatro en el 23 de Enero, en La Charneca, y en Petare”, donde aclara que no pueden entrar todos los habitantes de esos sectores porque existe una limitante de espacio físico.

Para ser más ilustrativo, recuerda una función que ofreció en la Concha Acústica de Bello Monte, y que reunió a 7000 personas “que es muchísimo”, y la comparó con una transmisión en streaming, por ejemplo, Pálpito, serie escrita por Leonardo Padrón, que puede lograr una audiencia de cientos de miles de espectadores, casi millones en algunos casos, y además de manera global. Ahí reafirma el carácter de “cuadros”.

Vidal precisa, además, que el teatro es una manifestación de la metrópolis. “¿Habrá teatro en Delta Amacuro? Imagino que no, porque no es una metrópolis, no hay gran movimiento, como en Berlín, Londres, Madrid, París, Tokio, Buenos Aires, Bogotá. Broadway está en Nueva York”.

LA PANDEMIA

Para Vidal cuando se habla de teatro venezolano “hay que hacer el paréntesis obligado” para comentar el golpe que propició la pandemia en 2020 a toda la industria del entretenimiento en el mundo. Rememora que en nuestro país se inventó la semana radical y la semana flexible, y ello afectó al público que frecuentaba con regularidad el teatro.

“Julie (Julie Restifo, su esposa) y yo, comenzamos a hacer teatro online en el Trasnocho y después fuimos los primeros en levantar el telón en Caracas, con la primera obra que se estrenó en el año 2021, Tal para cual.

El diagnóstico de Vidal sobre la situación en 2023, es que ya “se está habilitando medianamente y los grupos se están aplicando". Advierte que el sector teatral siempre ha sido “muy animado y animoso”.

Percibe al público como conservador y dice que la emigración se ha llevado una parte importante de la clase media que era asidua al teatro. Sin embargo, apunta que los movimientos musicales de masa que han tenido lugar en el Poliedro, en el Teatro Teresa Carreño, entre otros, han contando con una buena concurrencia en el 2022, y lo que corre de 2023. “Venezuela es mucho más musical que teatral”.



EN ACTIVIDAD

Vidal, en constante trabajo, presenta en Caracas su pieza teatral La promesa, que aborda la migración libanesa maronita, de la línea de San Charbel, que empezó a llegar a Venezuela a finales del siglo XIX. Y al momento de realizar esta entrevista estaba por viajar a Miami, junto a su esposa Julie para presentar Los influencers, una pieza donde interpretan a Isaac Chocrón y Sofía Ímber

Adelantó que hay también una nueva producción de televisión venezolana pero con inversión y preproducción en Florida, Estados Unidos, que reúne en su elenco a actores estelares de nuestra pantalla chica como Lupita Ferrer, Hilda Abrahamz, Dora Mazzone, Amanda Gutiérrez, Elba Escobar, Roxana Díaz, Mimí Lazo, Jorge Palacios, Arnaldo Betancourt, entre otros. Este proyecto, que lo mantiene entusiasmado se transmitirá en un canal nacional de señal abierta.



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